Nuestro alumnado de cuarto de Primaria se ha convertido en verdaderos artesanos e ingenieros durante una actividad tan divertida como educativa en la asignatura de Conocimiento del Medio. Los niños y niñas han diseñado, construido y puesto a prueba sus propias catapultas, descubriendo de forma práctica los principios de las máquinas simples.
Aprendizaje que cobra vida
¿Qué mejor manera de entender conceptos como la palanca, el plano inclinado o la fuerza que construyendo con tus propias manos? Esta actividad ha permitido a nuestros alumnos/as pasar de la teoría a la práctica.
De la planificación al lanzamiento
El proyecto llevado a cabo hizo que el alumnado, ayudado en algunos casos de sus familias, construyeran diferentes modelos de una misma cosa: catapultas. Así no solo han aprendido sobre las máquinas simples, sino que también han aprendido que de una misma idea (una catapulta) se pueden hacer muchos diseños diferentes que permiten obtener resultados distintos.
El momento culminante fue, sin duda, la prueba de lanzamiento. Las caras de emoción y concentración, los gritos de alegría cuando un proyectil llegaba muy lejos y las discusiones sobre cómo mejorar el diseño son testimonio del éxito de esta actividad.
Aprendiendo sin darse cuenta
Esta actividad es un ejemplo perfecto de como el aprendizaje significativo permite a los niños y niñas adquirir conocimientos profundos mientras se divierten.
Sin duda, una experiencia que esperamos quede grabada en la memoria de nuestros pequeños/as científicos/as y que demuestra una vez más que cuando el aprendizaje es práctico y participativo, los conocimientos se afianzan de manera natural y duradera.
¿Se animan en casa a continuar la aventura científica? ¡Les invitamos a que sigan la imaginación de sus hijos e hijas y sigan construyendo máquinas simples con materiales cotidianos!